Inicio

Tiempo que se vive

 


"FIESTA DEL BAUTISMO DEL SEÑOR"

 


El Tiempo en Soloma



RADIO SAN PEDRO 98.1 FM :::::: “UNA SEMILLA DE AMOR”
BIENVENIDA A PADRE "DIONISIO" PDF Imprimir E-mail
Escrito por Luis Casuy   
Miércoles, 20 de Enero de 2016 03:02
BENDITO EL QUE VIENE EN NOMBRE DEL SEÑOR
El pueblo católico de san pedro Soloma   estamos dispuestos a vivir la misión de nuestra     parroquia en   comunión con la misión de toda la iglesia.
. VALORAMOS EL ESFUERZO DE LA DIÓCESIS  DE HUEHUETENGO Y NOS SENTIMOS AGRADECIDOS.     Por la llegada  de reverendo PADRE “DIONICIO MATEO SIMÒN
Que la virgen, madre  nuestra – madre de todos, nos lleve a Jesús y en Jesús se nos manifieste una vez más el inmenso amor del padre por todos. Al recibir  nuestro crecimiento espiritual, trabajo pastoral, sacramentos, homilías, reflexiones y poder recibir de sus manos padre Dionisio  el santísimo sacramento del altar.
PADRE DIONISIO  LA PARROQUIA DE SAN PEDRO APOSTOL NOS  RECUERDA COMO CADA SACERDOTE ES UN MENSAJE DE DIOS, UN GRITO QUE NOS RECUERDA LO MUCHO QUE NOS AMA.
LOS NIÑOS LOS JOVENES, SEÑORITAS, ADULTOS Y  ANCIANOS,  LE DECIMOS PADRE “NISHO”   sus manos, llevarán  la Eucaristía a tantos rincones de nuestra Parroquia. Prestará  sus labios a Cristo para repetir, con una emoción profunda, “yo te perdono tus pecados”. Ungirá  con sus dedos a los enfermos, o juntarán las manos de quienes prometen amor hasta la muerte en el matrimonio.
Dios habla, grita, exhorta, anima o reprende a través de las palabras de cada sacerdote. Frente a los males del mundo, frente al misterio de la guerra, frente al drama de la injusticia o del abandono, frente al hambre,  y el odio, Dios vuelve a enviar a nuevo  mensajero.
PADRE NISHO Nos dará fuerza para seguir adelante, como Iglesia, como Pueblo de Dios, hacia el encuentro definitivo, eterno, venturoso al llegar a nuestra parroquia.
LAS PARROQUIAS SAN JUAN BAUTISTA DE SAN JUAN IXCOY Y SAN PEDRO APÓSTOL LE SALUDAMOS. Y LE DAMOS  LA BIENVENIDA.
Reverendo PADRE DIONISIO
QUE AL IGUAL QUE PADRE FITO DURANTE   11 AÑOS DE SERVICIO A ESTAS PARROQUIAS  PADRE DIONISIO  Nos dará fuerza para seguir adelante, como Iglesia, como Pueblo de Dios, hacia el encuentro definitivo, eterno, venturoso al llegar a nuestras  parroquias.
Última actualización el Miércoles, 20 de Enero de 2016 03:27
 
FIESTA DEL BAUTISMO DEL SEÑOR PDF Imprimir E-mail
Escrito por Luis Casuy   
Domingo, 10 de Enero de 2016 02:43
Fiesta del Bautismo del Señor- Ciclo "C" -
Domingo10 de Enero de 2016 -

Juan Bautista predicada e impartía en el Río Jordán un Bautismo de conversión.  Quien se acercaba al Jordán se reconocía pecador y deseaba cambiar de vida.

De allí que llama la atención el que Jesús, el Hijo de Dios, que se hizo semejante a nosotros en todo, menos en el pecado, se acercara a la ribera del Jordán, como cualquier otro de los que se estaban convirtiendo, a pedirle a Juan, su primo y su precursor, que le bautizara.  Tanto es así, que el mismo Bautista, que venía predicando insistentemente que detrás de él vendría “uno que es más que yo, y yo no merezco ni agacharme para desatarle las sandalias” (Lc. 3,, 15-16 y 21-22), se queda impresionado de la petición del Señor.

Y es que en esta escena en el Jordán podemos entender esas palabras de San Pablo: “Dios hizo cargar con nuestro pecado al que no cometió el pecado” (2 Cor 5, 21).

¡Jesucristo se humilla hasta pasar por pecador, hasta parecer culpable, pidiendo a San Juan el Bautismo de conversión!   Pero es que tenía que ser así, porque la razón de su Bautismo en el Jordán era la misma que la de su Nacimiento:  identificarse con nosotros que somos pecadores.

Por eso cuando San Juan Bautista no quiere bautizarlo, Jesús le insiste como queriéndole decir:  a ti no te parecerá adecuado, pero en realidad sí está en completa armonía con el motivo de mi venida.  Es que Cristo vino a identificarse con una humanidad pecadora:  El vino a compartir nuestra culpa y a liberarnos de ella.

Entonces Juan Bautista al verlo venir  de nuevo a Jesús exclamó:  “He ahí el Cordero de Dios, el que carga con el pecado del mundo” (Jn. 1-29). ¿Qué significará eso de que Cristo es ahora el Cordero?

Antes de Cristo los israelitas sacrificaban corderos, buscando la expiación de sus pecados.  Cristo, al cargar con nuestros pecados, se hace el verdadero Cordero de Dios, para salvarnos de nuestros pecados.  Es lo que nos dice el Sacerdote al presentarnos a Cristo en la Hostia Consagrada antes de la Comunión: “He aquí el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo…”.

Y, al Cristo ser bautizado en el Jordán, como una respuesta a esta actitud de humillación de Jesús, “se abrió el Cielo, bajó el Espíritu Santo sobre El en forma de paloma y vino una voz del Cielo: ‘Tú eres mi Hijo amado, el perdilecto’” (Lc. 3,15-16 y 21-22)). El Padre revela al mundo Quién es ese bautizado: su Hijo, el Dios-Hombre.

Y en este bellísimo pasaje de la vida del Señor y de su Precursor, no sólo vemos la revelación de Jesucristo, como Hijo de Dios, sino también la revelación de la Santísima Trinidad en pleno:  el Padre que habla, el Hijo hecho Hombre que sale del agua bautizado y el Espíritu Santo que aleteando cual paloma se posa sobre Jesús.

San Juan Bautista nos da el testimonio de lo que ve y escucha:  por una parte, puede ver el Espíritu de Dios descender sobre Jesús en forma como de paloma.  Las palabras del Bautista describiendo el Espíritu Santo hacen recordar la mención del Espíritu de Dios en el Génesis, antes de la creación del mundo, cuando “el Espíritu de Dios aleteaba sobre las aguas” (Gen. 1, 2). Tal vez ese “aletear” del Espíritu Santo hace que San Juan compare ese “aletear” con el aletear de la paloma.

Un punto importante a notar en el Bautismo del Señor es que al sumergirse Jesús en las aguas del Jordán, le confirió al agua un poder de sanación espiritual, le dio significación especial al agua. De allí que el agua sea la materia del Bautismo Sacramento, instituido después por Cristo, el cual nos borra el pecado original con el cual todos nacemos.

Recordar el Bautismo del Dios-Hombre es recordar la necesidad que tenemos de conversión, de cambiar de vida, de cambiar de manera de ser, de pensar y de actuar, para asemejarnos cada vez más a Jesucristo.  Es recordar la necesidad que tenemos de purificar nuestras almas en las aguas del arrepentimiento y de la confesión de nuestros pecados.  Es recordar que en todo momento y bajo cualquier circunstancia necesitamos la humildad y la docilidad que nos llevan a buscar la Voluntad de Dios por encima de cualquier otra cosa.

Que nuestra vida se convierta en una continua entrega a la Voluntad de Dios, de manera que así como los cielos se abrieron para Jesús al recibir el Bautismo de Juan, se abran también para nosotros en el momento de nuestro paso a la otra vida y podamos escuchar la voz del Padre reconociéndonos también como hijos suyos, porque como su Hijo Jesucristo, hemos buscado hacer su Voluntad.

Pensar en el Bautismo de Jesucristo, el Dios-hecho-hombre, nos debe llenar de gran humildad:  si todo un Dios se humilla hasta pedir el Bautismo de conversión que San Juan Bautista impartía a los pecadores convertidos, ¿qué no nos corresponde a nosotros, que somos pecadores de verdad?

Última actualización el Domingo, 10 de Enero de 2016 02:44
 
SOLEMNIDAD "DE LA EPIFANÍA DEL SEÑOR" PDF Imprimir E-mail
Escrito por Luis Casuy   
Lunes, 04 de Enero de 2016 01:50
Solemnidad de la Epifanía del Señor-
Ciclo "C" -
Domingo 3 de Enero de 2016 -

Los Tres Reyes Magos representan la manifestación de Jesucristo, Dios y Señor de todos los hombres, a todas las razas.  Por eso la fiesta que recuerda la visita de los Reyes al Dios-Hombre, al Rey de Reyes, se denomina“Epifanía”, que significa “manifestación”.

La importancia de esta festividad va mucho más allá de lo pintoresco y atractivo de esta historia que recoge el Evangelio de San Mateoç+

Dios-Padre ha inscrito en el corazón de todos los seres humanos el deso de buscarle.  Y Dios responde a ese anhelo que hay en cada uno de nosotros Sus creaturas.  Y responde, mostrándonos cómo es El y cuál es el camino para llegar a El, con Su Hijo Jesucristo, que se hace hombre, y nace y vive en nuestro mundo en un momento dado de nuestra historia. (cfr. Juan Pablo II, En el umbral del Tercer Milenio).

Jesucristo es la respuesta de Dios a nuestra búsqueda de El. Es el Salvador del género humano.  Es el “Rey de Reyes”.Es el Dios humanado, el Dios-Hombre.

Eso lo supieron los Reyes que vinieron de oriente hacia Belén, buscándolo.  Dios se les reveló de alguna manera para estimularlos a realizar un largo viaje, no exento de muchas dificultades, cada uno desde su sitio de origen.  Ellos habían recibido una inspiración del Señor que los impulsaba a buscar a ese “Rey” que era mucho más que ellos, ya que Su Reino era mucho mayor que todos los reinos de la tierra.

Recibieron una llamada divina para ponerse en marcha y luego la Estrella del Señor los guiaba por el camino hacia Belén.  Por eso dicen los Reyes:  “Hemos visto SuEstrella en Oriente y venimos a adorarlo” (Mt. 2,2,).

En efecto, después de muchas vicisitudes, llegaron “al lugar donde estaba el Niño”. Allí volvieron a ver “la Estrella y se llenaron de inmensa alegría” (Mt. 2,10).

“Vieron al Niño que estaba con María Su Madre y postrándose, le adoraron” (Mt. 2, 11). Es decir, al llegar ante la presencia de Dios-hecho-Hombre, caen postrados ante tal majestad y grandeza.   Caen, adorándolo.

Los Tres Reyes ofrecieron regalos al Dios-Hombre:  oro, en reconocimiento de que era Rey, el Rey de Reyes; incienso, con que lo reconocían como Dios, y mirra, sustancia usada para ungir a los muertos, simbolizaba su muerte como Hombre para nuestra salvación.

Esta breve historia de la Sagrada Escritura nos muestra que Dios se revela a toda raza, pueblo y nación.  Se revela en Jesucristo, Dios Vivo y Verdadero, ante Quien no podemos más que postrarnos y adorarlo.

La historia de los Reyes de Oriente nos muestra cómo Dios llama a cada persona de diferentes maneras, sea cual fuere su origen o su raza, su pueblo o su nación, su creencia o convicción.  El toca nuestros corazones para que lo reconozcamos en Jesucristo como nuestro Señor, nuestro Dueño, nuestro Rey.

Como a los Tres Reyes, Dios nos llama, nos inspira para que le busquemos, se revela a nosotros en Jesucristo.  Y nuestra respuesta no puede ser otra que la de los Reyes:  buscarlo, seguir Su Camino, postrarnos y adorarlo, ofreciéndole nuestra entrega a El, nuestra oración y nuestros trabajos.

¿Cómo adorar a Dios? ver

http://www.homilia.org

http:www.buenanueva.net

MONSEÑOR UBALDO SANTANA,
Arzobispo de Maracaibo, Venezuela:
Extractos del
MENSAJE A LOS JOVENES DE SU ARQUIDIOCESIS
con motivo de
LA JORNADA MUNDIAL DE LA JUVENTUD
celebrada en Colonia, Alemania, 
Agosto 2005,

cuyo lema central fue
los Reyes Magos de Oriente

Muy amados jóvenes:

Han aceptado hacerse ustedes también  peregrinos como los magos de oriente para salir en busca de Jesús.

Estos días nos toca a nosotros vivir la formidable experiencia de los magos de oriente.

“Entraron en la casa y vieron al niño con María su madre y postrándose lo adoraronSer mago en tiempo de Jesús era una profesión científica. El estudio de los astros los llevó a Dios. La ciencia también lleva a  Dios. Todos los seres humanos, lo sepan o no lo sepan, buscan a Dios porque “en el vivimos, nos movemos y existimos” (cf. Hech. 17,24-28). Al llegar a Jerusalén prosiguieron su investigación y unos escribas les revelaron la profecía de Miqueas sobre el lugar donde aparecería el Mesías. Y así fue cómo, guiados por las maravillas de la naturaleza, los descubrimientos de la ciencia y la iluminación de las escrituras divinas llegaron hasta donde estaba Jesús.

Los estudios, la ciencia, la naturaleza son como esos carteles colocados a la orilla de las carreteras para indicar direcciones, lugares y destinos. Mis amados jóvenes, han de saber que la vida es un viaje con  destino como el de los magos que culminó en Belén. Todos los demás viajes, como por ejemplo los interplanetarios o las navegaciones por Internet nunca logran saciarnos plenamente. Sólo el viaje que desemboca en Dios colma el hambre y la sed de felicidad del corazón humano.

Como somos seres hambrientos y sedientos nos paramos en el camino a comer y  a beber: comemos y bebemos placeres, poderes, saberes, sexo y dinero y pensamos que esos momentos, esas personas, esas experiencias nos colmarán; pero muy pronto nos damos cuenta, después del placer intenso y pasajero, que nos dejan un gran vacío en los recovecos del alma.  El que se droga, se exaspera y aumenta constantemente las dosis para superar fronteras y  gozar de nuevas sensaciones. El que se centra en el sexo multiplica los encuentros y las fórmulas en busca de algo nuevo que le quite el aburrimiento.Pero nada de eso quita el hambre y la sed. Nada elimina el hastío. Al contrario dejan detrás de si desengaños, resacas y amargas desilusiones.

Al llegar a la casa se apoderó de ellos una inmensa y alegría, yarrodillándose delante del niño  lo adoraron”. Los magos encontraron a Dios después de una ardua búsqueda, persistentes preguntas, repetidas dudas y arduas investigaciones, después de marchas prolongadas a través de desiertos espirituales y geográficos. Y cuando por fin  lo lograron se llevaron la tremenda  sorpresa de  encontrarlo  en un niño frágil e inocente en brazos de su madre. ¡Dios hecho niño!

Y arrodillándose lo  adoraron”. Encontrar a Dios, postrarse delante de El, reconociéndole como el  fin último y el  todo de la vida que le da vida y sentido a todo. Eso es adorarlo. Y caemos en la cuenta de que Dios es la pieza faltante del rompecabezas que da sentido final y total a nuestras vidas. Nos damos cuenta de que sin El somos seres incompletos, imperfectos que nadie ni nada excepto Dios puede completar.

Los invito, mis queridos jóvenes, a emprender con los magos ese viaje decisivo que le dará un giro de 360 grados a  sus vidas, les invito a ponerse en búsqueda de Dios y a no darse por vencidos hasta dar con El. Les aseguro que ese momento quedará registrado como el acontecimiento más importante de toda su vida. En el punto preciso donde se encuentren con Dios, se arrodillen delante de El y lo adoren, es decir lo reconozcan como el Señor y Dios de sus vidas, se iniciará una transformación profunda que traerá incalculables y maravillosas consecuencias para ustedes y para los que giren alrededor de sus existencias.

Jesús llama eso el Reino de Dios y lo compara a un tesoro escondido en un campoque un hombre encuentra y lleno de alegría va y vende todo lo que tiene y compra el terreno (Cf. Mt. 13,44). Cuando los magos dieron con este tesoro le regalaron  generosamente al niño Dios  oro, incienso y  mirra.  Vivir alegres, vivir felices  no depende de si se tiene o no se tiene dinero, de si se tiene o no se tiene salud o belleza físicas, si se tiene o no se tiene fama o poder. La verdadera felicidad depende de si tienes o no tienes al Dios en tu vida y en tu corazón tal como Jesús el Señor nos la ha dado a conocer.

Los sabios de Oriente al encontrarse con Jesús descubrieron otro camino. Se trata de un nuevo camino de fe, un nuevo modo de vivir con Dios. Todo había cambiado genitivamente para ellos. Habían quedado definitivamente habitados por Dios.

Esos cofres abiertos simbolizan sus vidas que quedan totalmente expuestas para que Jesús las llene con los bienes verdaderos y perdurables.

Con el oro confiesan que para ellos Jesús vale más que todo el dinero del mundo y que es a el a quien de ahora en adelante considerarán como su único y verdadero tesoro.

Al ofrecerle incienso, sustancia aromática con la que en su país se rinde homenaje a los ídolos y dioses locales en sus templos, colinas y cipos, declaran que de ahora en adelante no adorarán falsos dioses y que están dispuestos a dejar atrás todo lo que idolatraban para reconocer en Jesús la presencia del Dios único y verdadero.

Al ofrendarle mirra, sustancia que se utiliza junto con otros aromas y perfumes para llevar a cabo los ritos de la sepultura, proclaman su fe en la condición humana asumida por el Hijo de Dios.

La Iglesia les propone también a ustedes, regresar  por otro camino. Ustedes bien saben que hoy como nunca muchos ídolos quieren introducirse en sus vidas, robarles el corazón y someterlos a su yugo.

No se dejen embaucar por los falsos mercaderes de felicidad,  ni por los negociantes inescrupulosos que quieren meterle por los ojos y por todos los sentidos fuertes dosis de sexo, droga y satanismo con los señuelos de la música, la bebida, la moda y el fashion.

Cristo no ofrece señuelos, engaños ni ilusiones. Les tiende su mano amiga, les abre los tesoros de su evangelio, está dispuesto a caminar con ustedes y a enseñarles a descubrir por el camino del evangelio la auténtica libertad, el sentido de la vida y la verdadera felicidad. Con él nunca estarán solos.

La eucaristía es también el “otro camino” por donde podemos llegar hasta Jesús y aprender cómo ser sus discípulos..

Maracaibo, 20-21 de agosto de 2005

Última actualización el Lunes, 04 de Enero de 2016 01:52
 
<< Inicio < Prev 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 Próximo > Fin >>

Página 1 de 23

Usuarios Online

Tenemos 2 invitados conectado(s)

Mensajes a Cabina